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Published in the Houston Chronicle on Sept. 16th, 2004

Club Tropicana 3222 Fondren • 713.977.4188

English - Spanish

Horario: Martes, viernes y sábado de 8pm a 2am.
Gente: 20s a 30s de todo Latino América, USA y México.
Costo: Caballeros $6 y damas gratis el martes. $10 viernes y sábado.
Música: Salsa, merengue y bachata. Música en vivo por Mi Rumba martes y sábado.
Sonido: Las conversaciones son posibles en el área de baile y en las mesas que no están cercas del escenario principal.
Humo: Bajo
Bebidas especiales: Margarita con cerezas
No olvide: Clases de salsa el martes. Hombres pueden entrar gratis si llegan a la hora de la lección.
Baños: Se mantienen limpios y bien surtidos de artículos de higiene por los atendientes quienes podrían darte la conversación mas estimulante de la noche.
Estacionamiento: $4 valet.


En el Club Tropicana, no es sorpresa ver a un visitante del club subir al escenario con el grupo Mi Rumba y ayudar a mantener el ritmo con un par de maracas de piel. En esta noche de viernes fue el Señor José Reyes, un veracruzano quien ha tocado el instrumento desde la edad de seis años, quien ayudo a levantar el ánimo de la audiencia. A pesar de parecer abuelo, El Señor Reyes bajo después de tocar y tomo a una dama pa’ sacudir el suelo. No hay tiempo que perder.

El placer de un lugar como el Club Tropicana es que gente de toda edad y toda región geográfica viene para bailar. No simplemente a embriagarse o a coleccionar números si no a bailar. Hasta los que vienen si saber bailar o sin tener el amor al baile no pueden evitar empezar a “sentir” el respiro rápido de las trompetas y el tumbao de las congas salseras.

La decoración es sencilla pero lo más cercano que puede llegar uno a La Habana en Houston. Lámparas rojas en forma de conchas cuelgan del techo y le dan una vista tropical urbana al club. Mesas redondas circulan el área de baile donde uno puede conversar sobre una vela prendida. El cuarto de VIP tiene asientos de piel rojo oscuro y esta cubierto en cortinas estilo Copacabana. La vista se mantiene ocupada con tres pantallas grandes donde uno puede ver videos de música Latina sin sonido o la banda en vivo.

El piso de madera no esta muy pegostioso ni resbaloso y lo mejor de todo las mujeres no tienen problema bailar con desconocidos siempre y cuando tengan un poco de ritmo. El Club Tropicana es un lugar perfecto para cumplir los veintiuno especialmente el martes cuando las bebidas están a $2 y el bar no te deja esperando.

Para el final de la noche, podrías haber bailado con Latino América entero; Colombia, Venezuela, la Republica Dominicana, El Salvador o México por ejemplo. Esto es algo que no pueden decir los clubes de San Francisco donde la salsa se ha convertido en mercadotecnia para el valle de silicón o los clubes de Nueva York donde la salsa esta perdiendo su popularidad.

El Club Tropicana es un lugar donde la salsa aun se puede convertir en una adicción. Nada alegra mas a un corazón triste que los ritmos congueros del tema “Lloraras” – una canción acerca de cómo seguir viviendo después de alguna relación dolorosa. “Ahora me toca vivir, mi vida como yo quiera…” El grupo Mi Rumba toca esta canción casi con la perfección de Oscar de León.

Uno nunca sabe cuanto tiempo nos sobra de vida mucho menos si a la edad de alguien como el Señor Reyes aun podríamos sacudir el suelo. Pero algo esta por seguro, si no sale del Club Tropicana cubierto en sudor, usted no bailo lo suficiente.


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